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Enojarte te hace subir de peso, según estudios

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De acuerdo a un estudio realizado en la Universidad de Yale, es posible que las mujeres sin sobrepeso y propensas al estrés, tengan una mayor tendencia a desarrollar exceso de grasa en el abdomen. Asimismo, el estudio obtuvo como resultado que estas mujeres almacenaban mayores niveles de cortisol.

Según este estudio, las mujeres delgadas que poseen grasa abdominal pueden tener una respuesta mayor de la hormona cortisol. Siendo así, esta investigación es una de las primeras en enfocarse en este tema, ya que otras sólo estudiaban cómo reaccionaba esta hormona cuando las mujeres subían de peso.

El tejido adiposo y la hormona cortisol

Está demostrado que el tejido adiposo en la zona abdominal se asocia con un estado de salud menor. Además, se relaciona con el riesgo de desarrollar enfermedades del corazón e incluso con la diabetes.

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De acuerdo a la Doctora en psicología, Elissa S. Epel, quien lideró esta investigación, se pudo observar que aquellas mujeres con una presencia mayor de grasa en sus abdómenes, eran más propensas a enojarse. Dicho grupo de mujeres se mostraban más irritables, con mayores niveles de estrés, y en general, un estado de ánimo más negativo.

Además de esto, la Dra. Epel explicó algo relacionado al hecho de que estas mujeres estuvieran expuestas a estrés o estados emocionales vulnerables. Señalo que esto podría explicar el hecho de que la hormona cortisol tuviera una reacción exagerada. A su vez, indicó que esto también podría ocasionar que ganaran más peso.

El cortisol es capaz de afectar la manera en que la grasa se distribuye en el cuerpo. Esta hormona puede causar que la grasa se acumule principalmente cerca de los órganos, específicamente alrededor de estos. Como consecuencia, la grasa resulta mucho más difícil de eliminar.

Algunas patologías como el síndrome de Cushing, e incluso la depresión severa, causan que las personas que las padecen, estén expuestas al cortisol de una forma extrema. Quienes sufren estas patologías, o enfermedades similares, tienden a tener una cantidad mayor de tejido adiposo concentrado en el abdomen o vientre.

El estudio que se realizó por el grupo liderado por la Dra. Elissa S. Epel

Aunque es innegable que todo el mundo puede sufrir de estrés, hay personas que segregan más cortisol. Además de esto, es posible que cada vez que se enfrenten a una situación estresante, segreguen esta hormona. En relación a esto, la doctora Elissa S. Epel indicó que esto podría estar asociado con el hecho de desarrollar más grasa en el abdomen.

Cuando se hizo el estudio, se expuso a un grupo de mujeres con mayor tejido adiposo en el área abdominal, a situaciones de estrés. Dicho grupo, demostró una reacción más negativa durante el estudio, segregando más cortisol. Lo mismo sucedió durante las otras dos exposiciones.

Los investigadores pudieron observar que las mujeres delgadas con mayor tejido adiposo en el abdomen, eran más afectadas por el estrés. Por su parte, aquellas que tenían la grasa distribuida de manera periférica, no se estresaban tanto ni segregaban las cantidades de cortisol que el primer grupo.

Tras el análisis de la investigación, la Dra. Epel señaló que, las mujeres con una mayor segregación de cortisol, podrían presentar más grasa en el vientre debido a esta hormona. Sin embargo, aclaró que la genética también tenía una gran influencia dentro de este aspecto.

Por lo tanto, si bien puede ser cierto que aquellas mujeres más propensas al estrés debido a la alta segregación de cortisol puedan tener más grasa en el abdomen, hay otros factores. El estilo de vida, la alimentación y la predisposición genética son aspectos que se deben tener en cuenta de igual manera.

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